[Originalmente publicado: REVELACIÓN AVANZADA # 007: CONCIERTO versus PACTO]

Todas las nuevas versiones de la Biblia en español han borrado completamente la palabra “concierto” y la reemplazaron con la palabra “pacto”. En la RV1960, la RV1909, la Gómez y muchas otras biblias laodicenses, Dios no es un “hacedor de conciertos”, sino un Dios que hace “pactos”. Esto demuestra que ninguna de estas biblias modernas preserva la “tradición de Valera” ni “retienen la majestad de la Biblia Valera”. Y ciertamente no les importa ni un bledo la sana doctrina de la misma. La cosa más importante en cuanto a la mercancía de Biblias en la época de Laodicea esla venta de Biblias. Pero, ¿hizo Dios concierto o pacto con Abraham?

En la Biblia de Valera la palabra concierto aparece más de 200 veces y en casi todas las apariciones es una referencia al concierto que Dios hizo con Abraham. Está conectada con Su promesa UNILATERAL para dar a Israel un pedazo de tierra. Es un acuerdo de obligación única que Dios hace con Abraham y luego lo ratifica con holocausto (Gen. 15:7-11). No hay ningún “pacto” involucrado en esto. Solamente, en el pasaje, vimos a Dios descendiendo y va a Abraham en sus sueños. Dios aparece en MEDIO del sacrificio y Él se transforma en “…y una antorcha de fuego que pasó entre las mitades…aquel día hizo Jehová CONCIERTO con Abram, diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río de Éufrates”, (vss. 17 y 18).

Un “pacto” es un acuerdo entre dos o más personas que DEPENDE de los partidarios del pacto. NUNCA es unilateral. Nota lo que dice el Diccionario de la Real Academia Española:pacto (Del lat. pactum).1. m. “Concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado”. ¡Es un COMPROMISO! Por haber utilizado la palabra “pacto”, la RV1960 y la Gómez convierten una promesa SIN condiciones del Dios Todopoderoso en un acuerdo bilateral ¡que puede ser invalidado en cualquier momento! O como dice el refrán, “De lo que por sutil se quiebra, no haga hebra”. El Dios de pactos del Cristianismo moderno es débil e incapaz de guardar sus promesas. La palabra “pacto” cuando Valera la utiliza, NUNCA se refiere a NINGUN concierto que JAMAS haya tenido que ver con Abraham. La palabra “pacto” en la Biblia Valera SIEMPRE se refiere a Israel, bajo la ley, como estando comprometido a:

  1. Guardar los sábados (Éx. 31:16; Lev. 24:8),
  2. Guardar la ley (comparar Deut. 28 con Isaías 24:5), o
  3. Los sacerdotes levíticos guardando los rito y preceptos del sacerdocio (Núm. 18:19; 25:12-13).

¡Nunca se refiere a Abraham ni a Cristo! ¡Valera eligió sus palabras de una manera MUY detenida! Cambiar una palabra española muy específica, que tiene que ver con Israel bajo la ley de Moisés, para confundirla con otra palabra muy específica que se refiere a Abraham, que a su vez es tipología de nuestra salvación neotestamentaria, es muy mala exegética de la Biblia, es traducción muy descuidada y es herejía patente.

¿Concierto o Pacto? Un “concierto” NO es un pacto. Un “concierto” puede ser bilateral o unilateral y normalmente con el Señor es esta última. ¿No te alegres mi hermano que el Señor ha hecho contigo un concierto UNILATERAL? ¡TÚ NO LO PUEDES QUEBRAR! Mi salvador es “…el mediador de un MEJOR concierto, el cual ha sido establecido sobre MEJORES promesas”, (Hebreos 8:6). Y ¿tú quieres llamar esto un pacto? ¡Blasfemador!

Dices, “Bueno, Hno. Eugenio Nida y Hno. Humberto Gómez realmente no entendían lo que la palabra concierto significa y por lo tanto eligieron una palabra más moderna y actualizada”. ¡Exactamente! No entienden. Y es por eso que nosotros decimos que los dos deben ya dejar de revisar la Biblia y comenzar nuevamente a cazar almas o por lo menos conseguir un trabajo honesto en el mundo secular. Y es por eso que nosotros decimos que las palabras “mal traducidas” en la Biblia Valera no son errores, sino revelación avanzada. Casiodoro de Reina, el hombre quien nos dio la Biblia original que hoy en día se llama Reina-Valera, sabía lo que tuvo que hacer y A PROPÓSITO rechazó la palabra pacto como refiriéndose a Abraham o a Cristo. “Pues, Hno. McArdle, ¿como tú sabrías cuáles fueron los motivos de Casiodoro de Reina? ¡Qué arrogante tú eres, Hno. McArdle!” Pero mira lo que dijo Casiodoro de Reina:

El nombre Concierto, que la Vieja traslación latina comúnmente llama, nos puso en alguna dificultad, porque es nombre teológico, y de los mas principales en toda la Escritura, y así requería ser muy entendido, y muy en uso entre los Christianos, no menos de lo que lo fue en el Pueblo viejo. El nombre Hebreo (Berith)…simplemente concierto…hecho con solemne rito de muerte de algún animal como se tuvo diversos entre diversas naciones: y Dios lo imitó con Abraham en Gen. 15:9, estableciendo con él su Concierto, el cual en el viejo Testamento fue confirmado con la muerte de los animales de los sacrificios, cuyas muertes eran un rito solemne con que aquel Concierto se renovaba y refrescaba entre Dios y su pueblo.

No soy tan arrogante ahora, ¿Verdad? Más adelante dice Reina, “No nos hemos hallado poco embarazados [impedidos] para darle nombre que lo significase todo”. ¡Amén, Hno. Reina! Ningún latino debe hallarse “embarazado” o impedido como para usar la palabra concierto, especialmente cuando el usar de la misma puede poner mucha distancia entre el Cristiano creyente de la Biblia y los payasos carismáticos modernos con su música contemporánea como Marcos Witt y su famosa “Dios de pactos”. ¡Quieren ponernos nuevamente bajo la ley de Moisés! La palabra “pacto” encuadra con la doctrina de los carismáticos y católicos y pentecostales, porque en el mundo herético de todos ellos el Nuevo Concierto, que es la salvación que tenemos en Cristo, puede ser quebrado y por lo tanto el hijo de Dios renacido puede perder la salvación. ¿Concierto o Pacto? ¡Obvio!

Por supuesto Reina y Valera utilizaron la palabra pacto. El diccionario dice que es un compromiso, y por eso los dos la rechazaron como refiriéndose al concierto que Dios hizo con Abraham, la promesa de la tierra prometida, figura de nuestra salvación. Solo usaron la palabra “pacto” como aplicándose al acuerdo condicional que el pueblo de Israel hizo con Dios para guardar el Sábado, la ley y el sacerdocio Levítico. Dice Reina, “[Usamos] algunas veces del Latín Pacto…aunque no lo signifique todo que otro que lo signifique todo…usado por los Judíos Españoles [como refiriéndose] a la ley.” La palabra pacto NO es abrahámico, ni es incondicional. La palabra pacto es Mosaico y condicional. Un pacto puede ser violado y quebrado: “Extendió sus manos contra sus pacíficos: violó su pacto” (Salmo 55:20). ¡El concierto con Abraham (la herencia de la tierra) NUNCA puede ser quebrado! ¡Revelación avanzada en la Biblia de Valera!

¡Pero eso no es todo! Porque la salvación de Abraham es tipología de la nuestra (Rom. 4:1-13). Así que, este concierto, ratificado con la muerte de un animal, ¡extiende todo camino al Cristiano moderno durante la época de la iglesia que es lavado en la sangre del Cordero! Heb. 12:24, “Y a Jesús el mediador del nuevo CONCIERTO; y a la sangre del esparcimiento que habla cosas MEJORES que la de Abel.” ¿Crees que Casiodoro de Reina sabía esto (aparentemente Eugenio Nida y Humberto Gómez no lo saben)? ¡Por supuesto que sí, lo sabía! Casiodoro dijo, “Venido el nuevo Concierto, ratificóse no con rito, sino con muerte real de Mesías, y con su sangre, la cual derramada una vez tuviese por si virtud expiatoria eternalmente de nuestro pecados, y junto con esto fuese eternalmente establecedora de parte de dios del nuevo Concierto”. Casiodoro de Reina supo la diferencia entre un pacto condicional y ¡un concierto incondicional que representa la promesa ETERNA para salvar a pecadores, basada en la muerte del Cordero de Dios! ¡Aleluya!

Obviamente la palabra concierto tiene una profundidad de significado que estos revisionistas modernos de la Biblia ni siquiera comienzan a comprender. Y es por eso que borraron la palabra de sus biblias. Aun tiene gran significado cuando se analice por sus palabras componentes. La palabra “con” se entiende bastante. La palabra “cierto” habla, por supuesto, de certeza. Es decir, ¡cualquier acuerdo que se haría CON Dios es CIERTA! ¿No puedes ver eso? Dejemos a Humberto Gómez y Marco Witt con su herética “Dios de pactos”, mientras algunos de nosotros seguiremos creyendo el Dios que hace conciertos incondicionales con Su pueblo en vez de pactos que se rompen de un capricho. ¡Amén!