Lo que aparece en este artículo es una exposición de uno de los escritores más conocidos en la defensa de la “Reina-Valera” 1960. Calvin George es un misionero a las Indias occidentales, y mantiene el sitio Literatura Bautista con muchos recursos y artículos acerca de variados temas bíblicos. No quiero restar importancia de la obra que ha hecho en cuanto al evangelismo, o la apologética, pero no temo decir que el hermano Calvin George propone una posición equivocada en cuanto a la preservación de las Escrituras, y, por lo tanto, no es fiable como defensor de ellas.

Las siguientes citas vienen del libro de Calvin George que se llama “La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo”. Leí este libro de forma digital, descargado de su sitio web, y tomé algunos dichos que exponen al hermano George como alguien que no cree en ninguna manera que existe hoy, en la tierra, una Biblia perfecta, pura, preservada, e inspirada divinamente. Eso quiere decir que el hermano George no cree que “las Escrituras” existen en este mundo (2 Timoteo 3:15-16), y que todos sus argumentos en pro o en contra de una versión de la Biblia son basados en un sistema de creencias equivocadas. Al final de esta exposición, espero que todo creyente de la Biblia en castellano deseche por completo su confianza en y uso de los materiales que produce el hermano George, a lo menos en cuanto a la “defensa” de la así llamada “Reina-Valera” 1960, porque él ni cree que esa versión tampoco sea la Escritura.

Calvin George no cree que las Escrituras existen en la Tierra

En la página 16 de su libro, Calvin George dice:

“David Cloud ha escrito un panfleto excelente advirtiendo de enseñanzas extremistas de Ruckman. Pero lamentablemente está de acuerdo con Ruckman en el área más decisiva que es responsable de propagar —que la KJV [Biblia Rey Santiago en inglés] es infalible. Creo que la KJV es confiable, pero decir que es infalible es ponerla al nivel de los escritos originales.” (La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo, p. 16)

Ahora, empezamos con esta cita explosiva. Cualquiera persona que cree la Biblia de corazón sabe que la Biblia que tiene en las manos es la Escritura, divinamente inspirada y preservada. La posición mía, y la de mis compañeros, es que los que tienen una Biblia posterior a la de 1865 creen equivocadamente que tienen la Escritura, pero me alegre que a lo menos sí creen que tienen la palabra de Dios. Pero, lo que hermano George dice aquí es que (al final) 2 Timoteo 3:16 solamente se aplica a los “ortógrafos originales” y no a ningún libro o escritura en la tierra hoy.

Esta es la posición de los eruditos modernos humanistas, los infieles a las Escrituras. Nunca ha sido la posición de creyentes de la Biblia fieles a las Escrituras. Cualquier creyente sabe que su Biblia es la palabra de Dios, y que no solamente es “confiable”, como dice George, sino también infalible, ¡porque son las palabras mismas de Dios! Calvin George, por lo bueno que ha hecho en cuanto al evangelismo en su campo de misión, está ¡quitando las Escrituras de los hispanoparlantes! No demos a él espacio para hacer eso.

Obviamente este varón no cree que tiene en sus manos la palabra “no adulterada” (1 Pedro 2:2) de Dios. ¡Él mismo lo dijo! Según él, solamente los manuscritos originales son infalibles (lo que hace mentiroso a Lucas – Actos 1:3), empero ¡ellos no existen! ¡Dios NO los preservó! (los manuscritos físicos, los “autógrafos originales”) Lo que tenemos hoy día son copias, más que 5,800 copias, hechas en muchos idiomas.

Nótese que George está intentando vincular la creencia de que las Escrituras son inspiradas y preservadas con Dr. Peter Ruckman. Él bien sabe que la mala fama de Dr. Ruckman supera aún la lógica de los fundamentalistas, y ellos casi siempre rechazan cualquier cosa que fue creída por Dr. Ruckman. Pero, ¿es la verdad, o no? ¿Tenemos ahora las palabras de Dios? No importa quién lo creyó o lo enseñó, si es la verdad.

Calvin George no cree en la inspiración de las Escrituras

“[enseñé que] las traducciones no eran inspiradas (que todavía enseño)” y “Enseñé en ese libro tal como sigo creyendo, que todas las traducciones pueden contener error humano, pero que yo estaba dispuesto a darle el “beneficio de la duda” a las traducciones confiables que utilizo en inglés y español.” (La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo, p. 19)

Calvin George ni cree en la inspiración divina de las Escrituras (ahora) ni en la preservación divina de ellas. Lo que esto dice de todas las traducciones EN las Escrituras no sé, pero claramente este hombre NO cree lo que los creyentes de la Biblia creen, que la Biblia que tenemos en las manos ES la palabra de Dios, divinamente inspirada.

Lo que humanistas como George no captan es que las Escrituras originales (los “autógrafos originales”) contenían docenas o incluso centenas de citas de otras Escrituras, la mayoría de las cuales ¡eran traducciones! Entonces, decir que una traducción no puede ser “inspirada”, significaría que ¡las mismísimas palabras de Jesús no eran siempre inspiradas! O, ¿qué del testimonio de Pablo en Actos 26? ¿Cuál de los registros es Escritura (divinamente inspirada), y cuál no? Porque el texto fue escrito en griego, pero ¡Jesús habló en hebreo! (Actos 9:4-6)

O bien, las traducciones pueden ser inspiradas, o la Biblia misma contenía partes no inspiradas cuando los “autógrafos originales” fueron escritos.

George: “Dios acabó con la inspiración de su Palabra con el libro de Apocalipsis.” (La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo, p. 111)

Entonces, según 2 Timoteo 3:16, ¡las Escrituras no existen hoy! El versículo está escrito en el tiempo presente; es decir, la Escritura que existe es inspirada en el presente, ahora, contínuamente. “Inspiración” habla del espíritu, tanto el del hombre (Zacarías 12:1) como del Espíritu Santo (Job 33:4), y Escritura con Escritura, inspiración es vida espiritual. Si George tiene razón, la Biblia no ha tenido vida espiritual desde el momento de que Juan dejó su pluma después de haber escrito la última palabra del libro de Revelación. Calvin George quiere quitarle su Biblia inspirada divinamente y reemplazarla con una “Biblia” muerta.

Calvin George levanta una defensa deshonesta de un crítico moderno

George afirma muchas veces que Eugene Nida (un traductor involucrado en el comité de traducción de la RV1960) no fue un proponente del Texto Crítico, siempre citando un artículo publicado en una revista publicada por las Sociedades Bíblicas Unidas, diciendo que no quería imponer el Texto Crítico en el pueblo hispanoparlante, o más bien que sería difícil debido a que toda la gente creía a la Biblia que tenían, y creían que era una Biblia fiel al Texto Recibido (la que no era; la RV1909). Pero, George omite las detalles del CONTEXTO de este artículo, en que Nida se revela como promovedor del Texto Crítico –  (“The Translator’s Problems“, The Bible Translator, 1950, Volumen 1, Nº 2, p. 43)

George: “En cuanto al otro asunto mencionado, si la 1960 ‘se conforma mucho’ al texto griego de Westcott y Hort, ¿por qué la 1960 no elimina ninguno de los 48 versículos eliminados o puestos entre corchetes en dicho texto griego controversial?”

La respuesta se encuentra en el mismo párrafo citado por George (ibid.). Nida sabía que el pueblo hispano NO aceptaría una Biblia con omisiones del texto, y en base de esta advertencia, el comité decidió NO quitar los versículos, aunque claro que no creyeron que deberían estar en el texto. No es que Nida era fiel al Texto Recibido; en ninguna manera era tal. Es que sabía que no habría venta de Biblias si quitaran versículos completos.

Calvin George niega la obra del Espíritu Santo en la traducción de las Escrituras

George: “La única manera que una traducción pudiese ser perfecta sería si el traductor o revisor fuera perfecto para tomar decisiones perfectas en cada ocasión.” (La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo, p. 91)

Claro que esta declaración niega por COMPLETO la obra del Espíritu Santo en la obra. Ya que George dijo que no hay ninguna traducción perfecta, por lo menos es consistente. Pero, esta idea peligrosa de que Dios proveyó Su palabra una vez y la dejó para ser corrompida por los hombres sin preservarla es una forma de deísmo que ignora la obra de Dios en la preservación de Su palabra (Salmo 12:6-7; 77:8; 100:5).

Esta actitud es muy común entre los eruditos modernos, criticones de las Escrituras. Ellos han hecho el escudriñar de las Escrituras una ciencia humana, basando todos sus modos de pensar en el intelecto, y rechazan que Dios obra por, en, y a través de Su palabra ahora en la Tierra. Hermano George ha caído en la misma trampa del humanismo erudito, y lo que resulta es que él quita del pueblo hispanoparlante las palabras de Dios por su infidelidad a las Escrituras.

Calvin George está medroso de que alguien le enseñe una Biblia perfecta

George: “¡No permitamos que el ruckmanismo se infiltre en el mundo hispano!” (La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo, p. 113)

Lo que quiere decir es “no dejamos a nadie enseñar que Dios tiene una Biblia perfecta en Español.” El uso de la palabra “Ruckmanismo” siempre señala alguien que no cree en ninguna Biblia perfecta. Los que usan esta injuria están usando una técnica mental para que el oyente tome partido con el que habla, dando por hecho que el “Ruckmanismo” es malo. Pero, si alguien está diciendo que Dios ha provisto Su palabra perfecto para usted, entonces, ¿qué del hombre que lo está advirtiendo contra él? Yo creo que Dios hizo disponible Su palabra perfecta, pura, preservada, e inspirada divinamente. George no cree eso.

George: “Si los manuscritos originales fueron la autoridad final (así creo yo) siguen siendo la autoridad final, y siempre lo serán.”  (La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo, p. 139)

Ya que NO EXISTEN, Calvin George cree que no existe ninguna autoridad final. Él responde en la página 142 diciendo:

“Algunos responden a esta afirmación preguntando “¿Cómo puede algo que ya no existe, que no podemos leer y estudiar ser nuestra autoridad?” La pregunta es legítima, pero hace falta cuidarse de no ir a extremos y enseñanzas dogmáticas inexistentes en la Biblia al tratar de buscar una alternativa dado que los manuscritos originales no han sobrevivido, solo copias esparcidas en manuscritos.”

Aunque no tenemos los originales a nuestra disposición, Dios prometió que su Palabra sería preservada. Algunos enseñan su teoría personal de la preservación de forma dogmática y se atreven a juzgar crudamente a los que no están de acuerdo con algunos detalles de su teoría. Debemos ser humildes en cuanto a esto y reconocer que Dios no nos informó de los detalles de dónde, cómo, cuándo y hasta qué punto llegaría la preservación. Lo esencial es que tenemos la palabra preservada colectivamente entre todos los manuscritos, y en una forma confiable (aunque no perfecta) en las ediciones del Texto Recibido. Históricamente, el Texto Recibido ha sido un punto de partida para las traducciones conservadoras.

Para que el lector sepa, esta es el mismísimo argumento que emplean todos los eruditos modernos (con la distinción de que los eruditos modernos no usan el Texto Recibido). Desde Eberhard Nestle hasta D.A. Waite, todos profesan creer en algo que no existe, y dicen que a pesar de que no hay ningún ejemplar de la palabra (p minúscula, siempre, dado que la mayúscula pertenece a Jesu Cristo {Juan 1:9}) perfecta de Dios hoy. Según ellos, solamente existe “una forma confiable” de esa palabra. ¡Se está acudiendo a la misma defensa que usan todos los eruditos modernos con su Texto Crítico! Pero tiene que ser así, porque Calvin George está promoviendo una “Biblia” llena de lecturas críticas que tiene muchas omisiones en base del Texto Crítico.

A George le gusta declarar (y tiene razón) que “Por ejemplo, no falta ningún versículo en comparación con muchas traducciones basadas en textos críticos que son relegados a notas a pie de página.” (La Controversia Reina Valera en el Fundamentalismo, p. 144) Pero, como ya se mostró, los eruditos involucrados en la revisión de la 1960 (y la 1909) sabían que no podían quitar versículos de su producto, porque de otro modo nadia lo hubiera comprado. Entonces tenían que tener harto cuidado con el alcance de la corrupción que metieron en la obra.

Conclusión

Calvin George presenta una “defensa” de las Escrituras (las cuales él no tiene, ni cree que tiene) en base del intelecto humano, ignorando (Mateo 22:29) tanto las Escrituras como el poder de Dios (el Espíritu Santo) en el cuidar y el inspirar de ellas. Una Biblia no inspirada sería una Biblia muerta. Ahora bien, el lector puede ir a cualquier librería “cristiana” y encontrar un montón de así llamadas “Biblias” modernas, en base del Texto Crítico, que no son inspiradas divinamente, y solamente “contienen” la palabra escrita de Dios en cuanto estén de acuerdo con la Biblia verdadera. Pero, George, un misionero y escritor está quitándole su Biblia, por decir que no es infalible.

¿Existe hoy la palabra de Dios, las Escrituras inspiradas divinamente? Calvin George dice que no. Nosotros decimos que sí.