El Evangelio

¿Cómo puedo yo ser salvo?

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Si usted recibió un tratado con la dirección de este sitio, lo agradecemos que llegó aquí para informarse. Esta página se ha preparado para decirlo la verdad bíblica sobre como ser salvo. Por favor lea con cuidado.

¿Qué es el Evangelio?

El evangelio es la buena noticia, la buena noticia de la paz, de los bienes, de la salvación, Isaías 52:7: “¡Cuán hermosos son sobre los montes los piés del que trae alegres nuevas, del que publica la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salud, del que dice a Sión: Tu Dios reina!” . Como lo expresa el apóstol Pablo, haciendo referencia al pasaje de Isaías: el evangelio se debe predicar, se debe anunciar ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que traen la buena nueva de los bienes! Romanos 10:15.

El mensaje de la paz del evangelio no es igual a la paz política que proclaman las naciones de este mundo, la paz del evangelio es aquella que Jesús da: “La paz os dejo: mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy: no se turbe vuestro corazón ni tengáis miedo”, Juan 14:27.

Esta paz de la que habla JesuCristo es la paz que el hombre necesita tener con Dios. El hombre viene enemistado con Dios, Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios […]”, Isaías 59:2. Esa enemistad llevará al hombre a la condenación en el infierno. Así como los fariseos de la época de Jesús, nadie por sus buenas obras o por su religiosidad podrá evitar ese juicio, “¡Serpientes, generación de víboras! ¿cómo evitareis el juicio del infierno?”, Mateo 23:33.

Solo JesuCristo puede amistar a la criatura con su creador, “Y para reconciliar con Dios a ambos en un mismo cuerpo por la cruz, habiendo matado la enemistad por ella”,  Efesios 2:16. Él es el Camino a Dios, la Verdad de Dios y la Vida en Dios, Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, Juan 14:6. Jesús es el Cristo, el Mesías, el Enviado, el Ungido de Dios, Juan 1:41, 45.

Cuando predicamos el evangelio, predicamos que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó, 1 Corintios 15:1-4. Cuando predicamos el evangelio enseñamos que el que se arrepiente y cree en Cristo tiene salvación y vida eterna. Juan 3:16-17, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que haya dado a su Hijo unigénito; para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su hijo al mundo, para que condene al mundo; sino para que el mundo sea salvo por él”.

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El Señor Jesu Cristo dijo, “Porque no he venido a llamar los justos, sino los pecadores a arrepentimiento.” Si usted reconoce que usted es un pecador y perdido en sus pecados que merece el castigo eterno del infierno, entonces tenemos buenas noticias: ¡Usted puede ser salvo!

Aunque el hombre natural es perdido y merece un castigo eterno en el lago de fuego, el Señor Jesu Cristo ya hizo posible el escape que todos los hombres necesitan. La Biblia dice:

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, es el don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9)

Ni una vez deja la Biblia al hombre gentil de la edad de la iglesia con la idea de que puede ganar su salvación con sus obras. Una y otra vez la Biblia dice que toda el trabajo ya fue hecho por el Señor Jesu Cristo, y es un don gratuito:

Porque el salario del pecado es la muerte: mas el don gratuito de Dios es la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23)

Un don se recibe de balde, no por hacer una obra o por merecerlo:

Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga. Y el que quiere, tome del agua de la vida de balde. (Revelación 22:17)

Es la invitación final, que todo ser humano tiene la habilidad de llegar y recibir gratuitamente la bendición de la salvación que es en el Señor Jesu Cristo. También el Señor dijo:

De cierto, de cierto os digo: Que el que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá en condenación, mas pasó de muerte a vida. (Juan 5:24)

Ahora misma, usted está bajo la ira de Dios. A todo el mundo le gusta escuchar de el “Diocito” y “Jesucito” quien les quiere bendecir, pero núnca se escucha la verdad bíblica de que el hombre es condenado y bajo la ira de Dios.

…la fornicación, la inmundicia, la molicie, la mala concupiscencia, y la avaricia, la cual es idolatría: Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión: (Colosenses 3:5-6)

Porque nuestro Dios es fuego consumidor. (Hebreos 12:29)

El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que al Hijo es incrédulo, no verá la vida; sino que la ira de Dios queda sobre él. (Juan 3:36)

¿Reconoce usted que ser un pecador le hace culpable delante de Dios, y que usted necesita un Salvador? ¿Cree usted en el Hijo de Dios? La Biblia nos da esta promesa:

El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; empero es paciente para con nosotros, no deseando que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9)

Dios no quiere que usted muera y arda en a el lago de fuego para la eternidad. Él quiere que todos sean salvos:

Porque esto es bueno y agradable delante de Dios Salvador nuestro: El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad. (1 Timoteo 2:3-4)

¿Quiere usted ser salvo? Una vez que ha reconocido que usted es pecador y necesitado de un Salvador, es tan fácil como creer en el Hijo. Él le salva, sin que usted haga cualquier cosa. No es necesario el bautismo de agua, ni las buenas obras; tampoco hacerse parte de una corporación religiosa le ayuda en algo. Solamente el Hijo le puede salvar.

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. (Juan 8:36)

Clama al Señor, cree en Él, y usted será salvo. Ponga su fe en Él, y Él le salvará. No hay una fórmula o una oración ejemplar para seguir. Solamente cree en Él. Como el apóstol Pablo dijo a un hombre desesperado y deseoso de salvarse:

Cree en el Señor Jesu Cristo, y serás salvo (Actos 16:31)

Si a usted no le interesa la salvación gratuita y la vida eterna disponible en el Señor Jesu Cristo, entonces no tenemos nada para usted. Disfruta la vida, y busca todas los placeres de este mundo, porque ciertamente es la única cosa que disfrutará. Porque cuando muera, estará en el infierno, ardiendo con llamas de fuego. Aun más, después, será lanzado en el lago de fuego para la eternidad.  Nunca habrá descanso para usted, sino una tortura horrenda para siempre.

Si a usted le parece injusto eso, hay que realizar que este castigo ya es evitable, porque el Hijo unigénito de Dios ya lo recibió en el lugar de usted. Ir al infierno es una decisión voluntaria a parte de usted.