Los cinco versos que dicen “Infierno” en la Antigua Valera pero no en la Gómez

Por Fabio Carballo

Segunda respuesta a una lista de versículos que circula entre pastores anglos para desprestigiar la Biblia en español

Sin quererlo nos han puesto al frente de la batalla. El nuevo ataque dispara con una lista de versículos en los que se pone a la Antigua Reina-Valera 1865 (RV1865) al lado de las nuevas versiones que usan el texto crítico.

Los comentarios sobre la Antigua son groseros y falaces, “es una biblia con palabras malditas”, “sus defensores dicen que es mejor que la King James”. A pesar de nuestra diplomacia, frente a esas acusaciones, es imposible no responder.

Otro de los argumentos que viene en la lista a la que hacemos referencia es el uso de la palabra “infierno”. Los contradictores de la RV1865 aseguran que es “maldita”, o algo así, porque la palabra “infierno” aparece un menor número de veces que “hell” en la biblia del Rey Jaime. Por su parte, la biblia Gómez usa infierno en las mismas ocasiones que su paralela en inglés: 54. A continuación, una imagen del escrito en cuestión:

A la lista le falta, por lo menos, una explicación, una nota aclaratoria, o digamos, una información que no se debe esconder: En la Antigua Valera 1865 la palabra “infierno” aparece 43 veces, y no 40, incluyendo su forma plural: “infiernos”. Además, en cinco lugares en los que la Valera dice “infierno” o “infiernos” la Gómez usa otra palabra (abismo o sepulcro). Vamos a detenernos en dichos lugares.

1. Números 16:30

RV1865: Mas si Jehová criare criatura, y la tierra abriere su boca, y los tragare con todas sus cosas y descendieren al infierno vivos, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.

Gómez: Mas si Jehová hiciere una nueva cosa, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.

Este es el juicio contra los hijos de Coré, aquellos que se levantaron contra Moisés y Aarón (Números 16:1-2). Aquellos que quemaron fuego delante de Jehová que el Señor no quería (Números 16:40). Aquellos que son recordados junto con los falsos profetas que serán condenados (Judas 4, cp. v. 7 –Sodoma y Gomorra-, v. 11 –Coré-). Según Judas, los hijos de Coré están en el mismo grado de Sodoma y Gomorra y que los falsos maestros: el fuego eterno, la oscuridad de las tinieblas. Compare Judas verso 7 con el verso 11.

Incluso, la historia de los hijos de Coré presenta un ejemplo claro de que en el infierno hay emociones, hay conciencia, hay vida. Ellos descendieron vivos, Números 26:10-11. Para un creyente de la Escritura, los hijos de Coré fueron al infierno, tal como lo muestra la Antigua Valera 1865. Tal como lo muestra la Valera 1602,

2. Números 16:33

RV1865: Y ellos y todo lo que tenían, descendieron vivos al infierno […].                                                                                  Gómez: Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo […].

La misma explicación que para número 1.

3. 1 Samuel 2:6

RV1865: Jehová mata,  y él da vida, él hace descender a los infiernos, y hace subir.                                                                Gómez: Jehová mata, y él da vida: Él hace descender al sepulcro, y hace subir.  

Esta es la oración de Ana, por ser una oración el contexto es prácticamente el versículo. Es una sentencia a manera de proverbio, de poesía. Eso no quiere decir que no contenga una gran verdad. Es más, podría pensarse en una huella profética en esta oración. ¿Quién descendió a los infiernos y subió? El Señor JesuCristo mismo, Actos 2:31. Y deténgase en Actos 2:27, “Que no dejarás mi alma en el infierno”. Aunque como bien lo explica Pedro, el texto inicial habla de David, la aplicación se hace a la resurrección de Cristo (mire el verso 31 de Actos 2). ¿Quién entonces no dejaría a Cristo en el infierno? ¿Quién resucitaría a Cristo? ¿Quién es el que no lo dejará? El verso 32 de Actos 2 presenta la respuesta: “A este Jesús resucitó Dios […]”. Dios, el Padre, Jehová.

La oración de Ana es una predicción profética de la muerte y resurrección de Cristo: “Jehová mata, y él da vida, él hace descender a los infiernos, y hace subir”. Alguien podría decir: “¿Jehová mató a Cristo? Eso no puede ser, Ana se equivocó”. Mire Isaías 53:10, “Con todo eso, Jehová le quiso moler, sujetándole a enfermedad. Cuando hubiere puesto su vida por expiación […]”. Fue Dios mismo el que lo quiso moler. La definición de moler en el diccionario de la Real Academia Española es desgarradora.

“Moler: Quebrantar un cuerpo, reduciéndolo a menudísimas partes, o hasta hacerlo polvo”.

Ana oró: “Jehová mata, y él da vida, él hace descender a los infiernos, y hace subir”. Es una oración profética, es un mensaje profético.

Pero no solo ocurrió esto con el Señor JesuCristo, otra persona pasó por algo similar. El mismo Cristo así lo manifestó: “Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”, Mateo 12:40. El vientre de la ballena era mismo infierno, “Y dijo: Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyó: del vientre del infierno clamé, y oíste mi voz”, Jonás 2:2.

Como dijo Ana: “él hace descender a los infiernos, y hace subir”. Es una oración profética, es un mensaje profético. Mire la misma palabra en la Antigua 1602.

4. Salmo 31:17

RV1865: “Jehová, no sea yo confuso, porque te he invocado: sean confusos los impíos, sean cortados para el infiernoGómez: No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado; sean avergonzados los impíos, estén mudos en el sepulcro”.

El lugar de los impíos es el infierno.

Salmo 9:17, “Volverse han los malos al infierno: Todas las gentes que se olvidan de Dios.”                                              Salmo 55:15, “Condenados sean a muerte, desciendan al infierno vivos: porque hay maldades en su compañía, entre ellos”.

Con la excepción de JesuCristo y la estadía de Jonás en el vientre de la ballena-leviatán, el infierno es el lugar de los impíos, es decir, de aquellos que no son píos o piadosos. Esto lo confirma la revisión de la Biblia de Casiodoro de Reina hecha en 1602 por Cipriano de Valera:

5. Ezequiel 31:15

RV1865: “Así dijo el Señor Jehová: el día que descendió al infierno […]”.                                                                                    Gómez: “Así dice el Señor Jehová: el día que descendió a la sepultura […]”.

La Biblia comienza hablando en el capítulo 31 de Ezequiel de Faraón, rey de Egipto (v. 2). Le hace una pregunta a Faraón ¿A qué te comparaste en grandeza? El versículo tres comienza hablando del Asur (del asirio), y lo representa como un árbol. La Biblia The Common Man´s Reference Bible de David Hoffman, dice que este árbol es una inusual representación de Lucifer en el jardín del Edén.

El versículo 10 parece regresar a Faraón, pero cambia al Asirio (cosa que no puede notarse en Gómez). Lo que se juzga es la actitud de soberbia de ambos reyes, el asirio y Faraón, ambos como tipos de Satanás.

En el versículo 15 se habla del descenso al infierno de este rey, el versículo 16 lo confirma. Este rey es derribado porque Dios lo entregó en manos de “El fuerte de las gentes” (v. 11). Bien podría bien decirse, el dominador de las gentes, el dominador de los gentiles, el poderoso de los gentiles. El rey (sea Faraón o el Asur) es derribado y va al infierno.

Faraón se compara entonces a Satanás mismo, derribado hasta el infierno. Si nota con cuidado el verso 16 muestra un paralelismo entre infierno y sepulcro (sepultura, abismo, fosa, pit, grave): “Cuando les hice descender al infierno con los que descienden a la sepultura […]”. Paralelismo que también se encuentra en Lucas 16 en la narración del rico y Lázaro. Lázaro fue al seno de Abraham, pero el rico fue a la sepultura (fue sepultado) y en el infierno alzando sus ojos, Lucas 16:22-23.

Algunos de nuestros hermanos de Gómez dicen que la Biblia Reina-Valera 1602/1865 es una Biblia con palabras malditas (por lo menos así lo pronunció alguno de ellos), entre otras cosas porque quita “infierno” y pone “sepulcro”.

Ellos afirman, desde su inglés, que “hell” no es lo mismo que “grave”. La explicación que dan, en palabras más, en palabras menos, es la siguiente: “Mire, “Hell” no es lo mismo que “Grave” porque “Hell” tiene cuatro (4) letras y “Grave” tiene cinco (5) ¡es muy fácil de entender! Además mire, una palabra empieza con “H” y la otra con “G”, son diferentes”. No podemos más que poner cara de sorpresa ante semejante explicación. Aún más, porque algunos de nuestros amigos de Gómez no aplican esa misma lógica para “Fornicación” y “Adulterio”, por ejemplo.

Otra de las respuestas que nos dejan perplejos es cuando preguntamos “¿Qué hacemos entonces cuando la Valera 1865 dice sepulcro y la King James dice infierno?” La respuesta es siempre contundente: “La Valera está mala, está equivocada, deben cambiar de sepulcro a infierno, entre más diga infierno es mejor, una biblia que quita la palabra infierno es una biblia corrupta, por eso es mejor Gómez”.

Preguntamos de nuevo: ¿Y qué hacer entonces cuando la Valera dice infierno y la King James dice sepulcro? Una respuesta más extraña todavía: “Pues quite infierno y ponga sepulcro, la Valera está mala porque en Números 16:30; Números 16:33; 1 Samuel 2:6; Salmos 31:17 y Ezequiel 31:15 dice “infierno” y debería decir “sepulcro”, por eso es mejor Gómez porque dice “sepulcro” y no “infierno”.  ¡Alguien se está contradiciendo!

La Gómez se da vueltas sobre su propio eje, el idioma inglés. Parece ser una Biblia hecha a la medida de algún grupo en especial. Una biblia española que se revisa con lentes anglos, una biblia hispana para el pueblo que habla inglés.

Los defensores de la Reina-Valera 1865 en ningún momento despreciamos o atacamos a la Biblia del Rey Jaime. Tampoco decimos que la Biblia en español es superior a la Biblia en inglés. Decimos, eso sí, que Dios dejó su Palabra al pueblo que habla castellano, y que así como el pueblo anglo puede confiar en la King James, los hispano hablantes podemos confiar en la Reina-Valera.